Punto de partida
Minterly nace de una incomodidad concreta: muchos cursos de diseño enseñan herramientas pero no criterio. Aquí empezamos por lo básico, cómo se ordena un texto, cómo respira una página, cómo conviven titular, entradilla y pie sin pelearse entre ellos.
Principio de trabajo
Trabajamos con ejercicios tipográficos, análisis de layouts y talleres editoriales donde cada decisión se justifica. No hay recetas cerradas: hay razones para elegir un cuerpo, un interlineado o una retícula de tres columnas frente a una de cuatro.
Lo que cuidamos
Legibilidad, jerarquía y coherencia gráfica. Un proyecto puede ser sobrio y seguir siendo memorable si el detalle está resuelto. Preferimos una página clara a una página cargada de efectos que no aportan nada a la lectura.
Estructura de la plataforma
Cuatro espacios sostienen la experiencia: el taller editorial, el archivo tipográfico, la galería de proyectos y la biblioteca digital. Cada uno cumple una función distinta y se consulta en momentos distintos del aprendizaje.
Efecto esperado
Que quien termine un módulo pueda mirar una publicación digital y entender por qué funciona o por qué no. Ese criterio es lo que se lleva, más allá de las videoclases o de los ejercicios concretos.